
Según el algoritmo ¿Tendrás problemas?
¡Bravo!, bravo estas en la lista,
¡Se te acabaron los problemas!
¿En la lista de qué?
En la lista de los aprobados
En la de los clasificados
En la de los que podrán
En la de los que estarán
En la de los que tendrán
En la de los admitidos.
¿Pero en la lista de quienes?
De los que saben
De los que mandan
De los que ordenan
De los que ya tienen
De los que clasifican
De los que marcan las reglas.
Pero no dices que según las listas
Yo ya estoy, ya puedo, ya tengo…
No, no, tú estás en la lista
Y ellos tienen el algoritmo y las listas
Tú estás admitido, cumples las expectativas
Y podrás tener
Herramientas, recursos y órdenes
Para que ellos sigan haciendo listas.
De los dóciles de los creyentes, de los satisfechos,
De los ordenados, de los obedientes, de los modélicos,
De los enseñados, de los normales…
Son esas listas que elaboran con las informaciones:
Con tu formación, con tu titulación, con tu dinero
Con tus contactos, con tus raíces, con tu familia
Con tus amigos, con tus reacciones, con sus cámaras,
Con tus intereses, con los extractos de tus compras,
Con tus vacaciones, con tus adicciones, con tus hábitos…
Pero ¡ojo! Que hay otras listas diferentes:
La de los raritos, de los difíciles, de los gustos inapropiados,
La de los que sonríen siempre, de los tristes…
Vaya la “otra lista” que ellos han decidido e incluye
A los que tendrán problemas…
Clasificados en listas como los objetos,
Pero estos, los objetos, no tienen problemas
Son o no son, ocupan espacios
Pero no son personas con realidades sociales
con realidades individuales.