«To be, or not to be!», nos recordaba ayer por la tarde Arnau Vilardebò en su representación de “Fes-te un Hamlet!” «Hazte un Hamlet» Un cabaret inteligente y entretenido que nadie se debería perder… «¡Ser, o no ser, !» «reflexionemos» nos decía Arnau y se me ha ocurrido pensar… Que uno de los mayores errores de la actual sociedad es darle valores humanos a las cosas, a los elementos, a las estructuras sociales que son meramente instrumentos para la convivencia, para la gestión de los espacios, de los impuestos, de los servicios. Y no solo se los damos, sino que sus dirigentes se los atribuyen y ejecutan. Así, de esta manera, al margen de si es ético, es moral, es justo, un gobierno como el Israelí considera el odio como el elemento básico que justifica miles de muertes en la franja de Gaza, de los cuales el 40% son menores. Nadie se engaña y creo que es reconocido que ese odio va estrechamente ligado a un discurso político supremacista, teocrático, racista y mesiánico de un sector de la sociedad israelí, pero que si detrás del mismo no existieran unos interese económicos que podrían salir perjudicados el norte económico no habría permitido desde un inicio esta salvaje ofensiva militar del gobierno de Israel. Mientras lobbies económicos sientan que una denuncia global pueda resentir sus beneficios económicos, seguirán prestando su apoyo a las órdenes de Benjamín Netanyahu y obligando o sugiriendo a muchos estados hacerlo. Ser, o no ser, que es o no es hoy Israel, su gobierno y cuando acabe este despropósito, que serán, o no serán para el resto, como los vamos a etiquetar en el mundo occidental después de miles de niños fallecidos por los bombardeos, al gobierno y la masa de ciudadanos israelitas que parecen callar generando silencio, frente al estruendo de las explosiones, como el que pueden hacer los cadáveres de esos niños muertos. Donde se va a situar Israel y muchos israelitas en el imaginario social de los ciudadanos del resto del mundo que de derechas o izquierdas, cristianos, musulmanes, agnósticos, hindús, ateos o… judíos, observan desde las butacas de sus televisiones, casi en directo, esta barbaridad con la que no están en absoluto de acuerdo ni tampoco con el apoyo o respaldo de los estados a que pertenecen a la acción armada de Israel ¿por qué quién puede estarlo? Israel “será o no será” para el resto del mundo o que prestigio arrastrará, quien querrá darle beneficio, como solucionará el laberinto en que su presidente y sus sectarios los han metido, como podrá restaurar socialmente todas estas muertes, cuantos años se le recordará que se ha puesto, esperemos que por pocos días, a la altura de los nazis… Seguirá Israel vendiendo al mundo su versión victimista creada por Spielberg o empezará a pensar como Primo Levi que no hay que odiar como comunidad, eso es un sentimiento individual que cada uno tiene resolver, sino que la comunidad debe juzgar a todos los culpables, a todos sin distinción de ideología religión procedencia lengua materna color de piel…
«El discreto encanto de la burguesía» gran película de mi paisano Luis Buñuel, el silencio del lobo con piel de cordero, silencia para beneficiarse no por respeto, para enriquecerse de lo que sea, para hacerse llamar señor cuando es un buitre, para esconder sus defectos, para proteger su estatus, sus poderes, la supremacía social, o a sus depredadores, eso no es silencio es pura «encantadora hipocresía» de quien se cree muy listo mas listo…
El silencio es una medida elemental de vida, toda comunicación acústica sonora viene precedida de una comparación logarítmica y sensitiva con el silencio, este puede permanecer para llamarnos la atención desde un instante a una eternidad, «desde el intervalo entre dos notas para percibir una sonrisa» al espacio de vida que decidas ocupar en una iglesia fresca con resonancias, mirando un bebe, observando un amanecer o el horizonte marino, o caminando por una montaña el tiempo entre pisada y pisada el de parar para para respirar oler o simplemente mirar… Partimos de un silencio entre latido y latido lo rompemos llorando para respirar hacia donde la improvisación de la vida nos lleve, como decía George Gershwin: «la vida es como el jazz… mucho mejor si es improvisada» .
El silencio es sonido, movimiento, espacios para pensar o relajarse, descansar o buscar solo o acompañado o abrazado y permitir que ese silencio te ponga la piel de gallina o te evoque recuerdos o placenteros escalofríos por algo de hoy de ayer o de hace un siglo. Porque en el fondo se trata de abrir ventanas en el silencio que se iluminaran para observar la vida en cada presente que vivimos, hemos vivido y viviremos.
Sin igualdad no hay libertad de elección, esa igualdad varía y fluctúa en función de la referencia que se busca. La igualdad siempre se debe definir su ámbito de acción y quien pertenece a la membresía de hecho o por derecho, para que antes de elegir la cuestión todos puedan participar en su definición. Si la membresía es de derecho, siempre dejamos personas fuera por algún derecho no adquirido, otorgado o regalado. De esta manera dejamos de hecho a muchos sin derechos, entonces donde ejercitamos la igualdad verdaderamente. Tal vez desde en esta Europa que intenta ser modelo, no tenemos una sociedad tan ejemplar que cuente con todos sus integrantes porque constantemente dejamos ciudadanos sin derechos por su raza, religión, procedencia, lengua, aspecto, olor o realidad social… La democracia, sin la igualdad material de todos los ciudadanos y de la participación de estos, es una falacia. Los seres humanos son «un hecho» que vive limitado por el derecho. La justicia no es lo mismo que la libertad y la igualdad, la justicia ampara la legalidad y no siempre el derecho que defiende es igualitario, ahora bien, sí que hablamos de que la igualdad es justa, pero justicia e igualdad no son lo mismo, distan en demasiadas ocasiones. Pues el derecho muchas veces es la barrera entre el ser parte o no ser nada si no ampara a la persona o al grupo o…
Las leyes, el derecho, lo dicta, lo normaliza, los que poseen mas capital económico, social, cultural…, nunca el perjudicado, el invisible, el inesperado, el desprotegido, el reto social sería conseguir normas de convivencia que sean justas y no que repartan justicia al gusto de los poderes escondidos detrás de la caridad y la tolerancia supremacista, también desde luego salir de estas estructuras arcaicas obsoletas, que limitan la libre circulación, disfrazadas de democracia que desmontan el estado «de hecho» de los ciudadanos, del Homo sapiens, con un estado «de derecho» cada vez mas rígido que actualmente basa su poder en la información digital, cruzando datos, movimientos, para controlar, para distraer y seducir a la membresía de forma personalizada que justifique la desigualdad social, información acumulada en manos de corporaciones internacionales y de los estados.
Cuantos usuarios, contraseñas, códigos de acceso tenemos en las diferentes webs de servicios púbicos o privados o comerciales que nos interesan o nos son necesarios para tener una vida mas cómoda, cuanta publicidad directa e indirecta, cuantas sugerencias nos encontramos en cada una de ellas a las que solo podemos acceder casi individualmente o por grupos «respetando la privacidad». Cuantas normas se han inventado para prometer una atención mas ágil, conocer mejor, ofreciendo al consumidor lo que el algoritmo considere que beneficia o favorece el sistema. Un modelo que vende individualismo y que a través del marketing, los nuevos vendedores de humo que están arrasando en el sistema, y en base de una oferta «transversal» de vida que lo único que pretende es que se produzca y consuma lo máximo posible dentro un modelo social y laboral competitivo y «superlativo», donde el referente tanto individualmente como colectivamente es establecer enemigos y ser mejores que estos, para ello se acostumbra a elegir al vecino.
Un modelo social con todo lo necesario para intentar que los ciudadanos no se den cuenta de se les está armando para convertirlos en “efectivos” generadores de plusvalía y en efectivos consumidores de quimeras, que no se den cuenta de que no existe la igualdad, pero que así ya va todo bien porque pueden acceder y disfrutar de ser, de pertenecer por derecho a un grupo exclusivo donde los perjuicios y la desigualdad material “de Hecho” están ocultas camufladas detrás de leyes, de normas por “derecho”.
Tal vez nos encontremos en una situación similar a la que estaba “Monsieur Sans-délai”, protagonista del “engaño”, que por culpa de la pereza española, explica Larra, le sobrevino durante un viaje a la península, hete aquí que lo que pensó que serían quince días fueron realmente 6 meses en busca de unos papeles y un posible negocio. Cuando finalizó su periplo por oficinas, despachos, departamentos y secciones en busca de informes que se convirtieron en expedientes, de rellenar formalidades, de esperar aprobaciones, noticias o despachos, todo ello aliñado de muchos “vuelva usted mañana” termina el francés diciendo “Después de seis meses no habré conseguido sino que me digan en todas partes diariamente: Vuelva usted mañana…” Pues si 190 años mas tarde los ciudadanos de esta península. Cuando intentamos aclarar o reclamar algo un poco sutil fuera de las FAQ a alguna empresa de servicios, en muchos casos básicos, nos enfrentamos a tener que oír primero la locución de los derechos a continuación responder a preguntas pulsando el teclado telefónico o dar explicaciones breves y claras del motivo de la llamada, introducir el DNI y una vez salvados los algoritmos de la autoperadora oír un cansino leitmotiv corporativo de 20 segundos que se repite intercalando la frase “en breves momentos le atenderemos” “durante 5 o 10 minutos como mínimo.
Finalmente, es posible que nos atienda una persona amablemente, primero verifica todos los datos y la confirmación de la titularidad del servicio, luego depende de lo que se trate tu pregunta o reclamación te contesta que no estás llamando al teléfono correcto, pero que con un poco de suerte te desviará la llamada a un compañero de otro departamento, lo intenta, después de esto puede ocurrir que se corte la llamada y te quedes con cara de tonto porque la amable persona se ha olvidado de darte el teléfono correcto y tú no has sido hábil para pedírselo o puede ocurrir que sí te atiendan, después 5 o 10 minutos de fanfarria corporativa, otra amable persona que te vuelva a pedir todos tus datos personales por tercera o cuarta vez mientras tus “WEBS” se van inflando, ya que llevas mas de veinte o treinta minutos sin respuesta convincentes, tu tono ya no es tan cordial como desearías y la persona al otro lado del teléfono lo percibe … Tu particular problema, porque si no lo tienes ya habrías colgado, tampoco lo puede solucionar este nuevo interlocutor, el cual toma nota y te da un número de referencia de incidencia comprometiéndose a comunicarlo a los responsables que ya se pondrán en contacto … Esto nunca ocurre, el que se pongan en contacto. A partir de aquí el problema no se soluciona, sobre todo si es de facturación; llamas das tus datos, música leitmotiv, tecleas respondiendo o afirmando, persona amable repitiendo que no tiene acceso a mas información que confirma: su expediente está en revisión a la espera del informe, llame mas adelante primero esperan una solución en 15 días luego … Cuando has llamado 4 o 10 veces tu incidencia si quieres se puede convertir en reclamación, nuevo número … «Vuelva usted mañana». Total que después de 190 años hemos conseguido emular un modelo de servicio burocrático tan ineficaz como el que denunció “El Pobrecito Hablador”, como él cuestionaba al oficial responsable “Sería lástima que se acabara el modo de hacer mal las cosas. ¿Con qué, porque siempre se han hecho las cosas del modo peor posible, será preciso tener consideraciones con los perpetradores del mal?” que le contestó: «Así está establecido; así se ha hecho hasta aquí; así lo seguiremos haciendo». Pues bien, este sistema de respuestas automáticas y teleoperadoras instaurado, parece que esté ideado para desviar, desvivir, despistar y agotar al que intente conseguir algo mas que lo permitido por la “autoridad competente”, además “tiene la diabólica manía de empezar siempre por poner obstáculos a todo lo bueno, y el que pueda que los venza”. Y sí, tras horas de teléfono de cordial o de delirantes diálogos puede ser que al final “cuando este dichoso mañana llega en fin, nos dicen redondamente que no”. Si el mañana te amanece, no has desfallecido en el intento, y quieres vencerlos, ellos, esas corporaciones telefónicas y energéticas multinacionales, siempre seguirán alimentando a base limitar la autonomía de sus empleados o de algoritmos automáticos o desmintiendo, aquel estatus supremacista de “es más fácil negar las cosas que enterarse de ellas.”
El tiempo transcurre implacablemente para la mente del ser humano, el hombre ha intentado primero medirlo y luego poseerlo desde hace miles de años, intentando conocer cuando se aproximaban el frío el calor o las lluvias, al principio mirando el sol, las estrellas, la luna y sus fases o las mareas, todos ellos protagonistas del devenir de los días pero cuando el hombre ha intentado poseerlo o dominarlo los días han pasado uno tras otro implacablemente en dirección al futuro, en dirección a donde nunca llegará porque se le habrá pasado el “tiempo” durante una involución humana donde falsamente se compra el tiempo, ese tiempo que se ha inventado para mirar a otro lado, lejano del real. El hombre se ha inventado para ello la clepsidra de los egipcios o reloj de agua, el reloj de sol, el reloj de arena, los obeliscos, los calendarios romanos y maya, el reloj mecánico, el reloj de péndulo, el cronómetro, el reloj de cuarzo, el reloj digital, el reloj atómico… Todas estas herramientas y sistemas para saber cuánto nos queda, cuanto falta, cuanto se demora aquello que ha pasado o vendrá. El adulto Homo sapiens está sometido al tiempo, aunque se imagine que lo tiene controlado, lo mide, pero sus propios miedos, sus propias acciones desembocan en tiempos a destiempo, en cambio, los niños son los grades poseedores del tiempo, cuando no les gusta algo directamente lo rechazan y si se les vuelve a proponer expresan su repulsa a invertir su tiempo en aquello que les aburre, de alguna manera se niegan a volver a vivir algo que le ha hecho “perder el tiempo” les gusta utilizar su tiempo disfrutarlo con algo que les haga felices. Cuanto tenemos que aprender de ellos, cuanto como adultos y cuanto como especie, porque nuestra memoria colectiva, de lo que no nos gusta, de lo que nos aburre, de lo que despreciamos, de lo que no queremos que se repita, simplemente no la utilizamos. Si realmente nos lo propusiéramos, tal vez nuestros «genes» mutarían y trasmitirían el recuerdo de lo despreciable que es la guerra, el hambre en cualquier boca, la violencia… Y viviríamos junto al tiempo, porque tener que estar pendiente de circunstancias que despreciamos es inevitable pero es una “pérdida de tiempo” y en esto último, aunque parezca mentira, la sociedad parece que esté haciendo un constante máster, que ahora es el modelo de aprendizaje de moda para subsistir y mantener el sistema, de aburrirse de inexorablemente «perder el tiempo» en todos los sentidos, tal vez la sobrevivencia. Tal vez sin guerras, sin hambre, sin injusticia, sin… Tal vez en lugar de contar el tiempo que nos queda, viviríamos el tiempo que tenemos sin medirlo, disfrutándolo. Tal vez miraríamos el tiempo solo para saber cuando aproxima el frío, el calor, cuando cosechar o cuando descansar, cuando amar, cuando despedir tranquilamente, tal vez simplemente viviríamos. Tal vez la meteorología del alma, de los sentidos, nos mostraría que estamos en el buen tiempo.
Entramos y salimos de un año a otro con una nueva muestra de la calidad de sociedad avanzada y sobre todo tolerante en peor de los sentidos de la palabra, hemos acabado con un mundial de fútbol limpiando la imagen de un país feudal, injusto, machista donde la raíz de los derechos humanos se encuentran en la sociedad medieval, pero arropado por unos estados, que se autoasignan un estatus mundial de clase superior, defensores de los derechos humanos, que por motivos económicos higienizan y avalan gobiernos, como el de Qatar, en cuyos territorios el valor de vida humana no tiene en ocasiones ningún valor añadido a la extrema plusvalía que se extrae a su trabajo, países cuyo poder reside en las materias primas que extraen y valor del número de esclavos o de vasallos extranjeros sumisos y temerosos de sus amos protectores (emires, califas, dictadores).
En esos idílicos estados del norte hay gente que se atreve a decir que los que aceptan estas condiciones indignas lo hacen a sabiendas y con consentimiento, espero que se percaten que esto ocurrirá en su paradisíaca sociedad que intuye, por ejemplo, que el viajar es un derecho de libre elección, pero la mayoría de seres humanos que han trabajado en Qatar para que occidente haya podido disfrutar de un “fantástico mundial”, o los hombres, mujeres y niños que atraviesan continentes o mares para poder encontrar la forma de sobrevivir, lo hacen por supervivencia, lo hacen porque en sus países al margen de haber sido expoliados han sido dejados en manos de una élite inútil, pero muy útil para el sistema, un sistema que higieniza el hambre, la pobreza, la falta de derechos, la explotación o la marginación étnica o religiosa, “lavándose las manos” cuando lo tiene delante, en una muestra más de la hipocresía del poder económico. Donde solo cuentan las cifras y no las personas.
Entramos el año nuevo, enterrando a un Papa en medio de las condolencias de todos los gobiernos del norte económico y de multitud de dirigentes del resto del mundo, que además ensalzan la imagen de semejante personaje, del cual echan pestes una parte importante y progresista de los creyentes católicos, un señor que se tuvo que retirar porque no podía contener la avalancha de denuncias de corrupción financiera y sospechas de encubridor de casos de pederastia en su época de obispo, durante años desde su cargo de “santo inquisidor” en los tiempos que dirigía la institución repulsiva, que mandó a la hoguera y torturó a cientos de miles de ciudadanos durante siglos renombrada ahora “Santa congregación para la doctrina de la fe”, su preocupación no se centró en proteger a los niños de los abusos de los victimarios, sino en salvar las almas de estos del infierno eterno, defensor del sacerdocio masculino como si protuberancia varonil fuera una herramienta indispensable para ciertas tareas pastorales, se opuso a un referéndum en Italia sobre la tecnología genética, negó la eficiencia de los condones como prevención contra el sida en África, consideraba el matrimonio gay como el anticristo una fuerza maléfica, afirmaba que la teoría de evolución de Darwin era irracional… Debía declarar por escrito antes del próximo 24 de enero por una serie de acusaciones de encubrimiento en un caso de abusos sexuales… Ahora lo despide el poder entre elogios, un individuo que posiblemente será beatificado, pese a que muchos católicos renieguen de sus ideas teológicas y su comportamiento ético. La idiosincrasia de unos y otro no están muy alejadas, si lo están del pensamiento de los ciudadanos “libres” del cualquier parte del mundo: creyentes de cualquier religión, ateos o agnósticos. El norte económico sufre una endémica regresión ideológica con una restricción de la libertad individual muy en la línea de higienizar situaciones y delitos que están censurados en sus constituciones, ha dejado claro que la libertad de viajar es solo para sus ciudadanos y los del resto de mundo que tengan suficientes recursos económicos y “titulaciones” para no molestar, los poderes e intereses supranacionales deciden según su conveniencia, cualquier evento o conflicto se alimenta y se utiliza para desviar la atención del problema global de la especie que repetiremos un millón de veces el ecosistema, convirtiéndose en una gran lavandería donde se utiliza jabón, lejía, suavizante, perfume para globalizar a su gusto… escogiendo el producto más adecuado para diluir el color que se quiera ocultar.
Girar en círculo es una redundancia muy común como expresión lingüística y como descripción del carácter en el discurso político ideológico del nacionalismo de derecha y extrema derecha. Para ellos, el bloqueo de la identidad es un elemento innegociable y una de las peculiaridades basadas, por ejemplo, en la interpretación idílica de épocas donde regían relaciones sociales basadas en la esclavitud, el vasallaje o recientemente dictaduras fascistas, o en clamar tradicionalismos y normas religiosas involucionistas. Tanto los gobiernos como las organizaciones nacionalistas practican el etnocentrismo y defienden el establecimiento de fronteras o límites geográficos donde, entre otras cosas, puedan implantar normas administrativas que controlen el flujo de la población forastera y sus costumbres, para controlar posibles intoxicaciones culturales. Por ejemplo en época franquista estaba prohibido hablar otra lengua que no fuera el castellano en cualquier espacio público, incluso en los colegios, durante los primeros años de la dictadura en muchas escuelas públicas y privadas se hacía formar a los alumnos a la entrada a clase y cantar el himno de la falange, todo tutelado por profesores u otros miembros de los colegios adeptos al régimen. Actualmente, la manipulación partidista de las estadísticas da pie para presentar alarmantes datos en la «salud» de los principios nacionales. La utilización de los medios de comunicación, para la defensa de la cultura propia, entendida como un juicio de superioridad, y de la información ideológica, convierte a estas corporaciones periodísticas, públicas o privadas, en taquígrafos de los movimientos nacionalistas y en una de las herramientas para establecer diferenciaciones, para crear endogrupos y exogrupos sociales referencialmente respecto a su perímetro identitario. A los nacionalismos les molesta la diferenciación y el poder de la misma para trasformar la sociedad, les incomoda la utilización de otra lengua que no sea la particular del territorio y si la propia de la ascendencia de los ciudadanos, desprecian el valor del plurilingüismo y el cuidado del mismo, lenguas que como la suya se han formado modificado, enriquecido, implantado o trasmitido a través del tiempo gracias a las migraciones, la convivencia, la utilización popular y literaria, pero también por conquistas e invasiones. El nacionalismo mas violento que hemos vivido ha sido el impuesto por Franco durante casi 40 años, donde promovió el desprecio a cualquier tipo de elemento de diferenciación dentro del territorio «nacional», utilizó la prohibición, la fuerza policial y la imposición legislativa para controlar este elemento que distorsionaba su estrategia de crear un estado unitario y autoritario nacionalcatólico, pues bien sus tácticas para conseguirlo, son las ahora reclamadas por el nacionalismo español y camufladas por otros diferentes nacionalismos ultras. Así los nacionalistas proponen conservar sus referencias históricas culturales puras defendiéndolas en su territorio y fomentando que se salvaguarden en los territorios donde hay o hubo desplazamientos de ciudadanos propios para que estos no olviden sus raíces y las transmitan a sus descendientes, en cambio, hacen todo lo posible para que los emigrantes y desplazados en sus territorios así como sus descendientes obvien sus raíces e incluso fomentan la asimilación del nacionalismo como precio a su bienvenida. Es increíble que un número relativo de líderes que desprecian la enjundia de la diversidad estén empeñados en aplicar, dentro del círculo que han trazado, una esterilización cultural de lo ajeno en la ciudadanía “foránea” y promuevan la endogamia ideológica etnocultural nacional que ha tenido siempre unos nefastos resultados provocando férreos integrismos, estos dirigentes que muestran desprecio hacia otras culturas y lenguas consideran sus propuestas, argumentos y elementos diferenciales entes vivos, necesarios e imprescindibles, a los que intentan evitar cualquier capacidad «fenotípica» de adaptarse a las nuevas circunstancias sociales, culturales con las que conviven, cerrando un círculo donde el pluralismo y el progreso social no tiene cabida por mucho que se pronuncie. Vivimos en un mundo donde la cultura de un territorio debe ser defendida y promovida, pero que también debe evolucionar con las personas, la convivencia, los movimientos sociales de su entorno. Si se quiere ser plural es necesario tener en cuenta muchas realidades sociales y respetarlas, Hay que intentar solo imponer los modales de comportamiento cultural considerados estrictamente necesarios para el desarrollo, sino la convivencia corre el peligro crear clases donde solo hay otras realidades sociales diferentes, cuanto mas culturas conozcan nuestros hijos mas información para sobrevivir tendrán, cuanto a mas lenguas tengan acceso, utilicen para comunicarse y jugar, menos tiempo pasaran para asimilar la diversidad, la información necesaria para vivir, sobrevivir, entender que los problemas a los que se enfrenta el “Homo sapiens” son prioritariamente globales de sistema y modelo de convivencia, no locales provocados por la observación de los círculos de los ombligos nacionales.
Es de hace 2 años siempre en la memoria de los mejores momentos pasados con todos: Juan Carlos, Jaime, Joan, Jaume, Angels, Mónica, Montse, María, Rafa, Nacho, Jordi, Alfonso, Gonzalo, Oso, Carlos, Alejandro, Pablo…
El 1 de diciembre el mundo conmemora el Día Mundial del Sida, internacionalmente conocido como VIH. Generacionalmente pertenezco aún grupo de edad en el que durante los años 80 se empezó a expandir la enfermedad y varios amigos la contrajeron por las vías más comunes en aquella época: la transmisión por relaciones sexuales o por vía venosa o sanguínea al compartir las herramientas de consumo de sustancias mayoritariamente de heroína. El SIDA ha sido la última gran pandemia, en cuanto a número de muertos, que ha sufrido la raza humana antes del COVID 19, se calcula que desde se le puso nombre en 1982 han fallecido 33 millones de personas, aunque parece ser que los primeros casos claros pertenecen a principios de la segunda parte del siglo XX y hay indicios claros en la década de los veinte en una ciudad africana. Se tardaron años en crear un frente común internacional, concretamente hasta 1996 no nació ONUSIDA un programa de la ONU para coordinar las actividades de los diferentes organismos internacionales involucrados en la pandemia con la intención de conseguir acabar con el SIDA. El VIH es una enfermedad global, su aparición oficial en occidente fue el 5 de junio de 1981 en una conferencia de prensa de la oficina norteamericana de prevención de enfermedades donde se notificó la aparición de patologías paralelas con coincidencias de 5 hombres en Los Ángeles apreciando la falta de defensas, al mes siguiente se constataron nuevos casos en San Francisco en todos los casos eran hombres de ser homosexuales activos, esta identidad de género provocó la marginación social de la enfermedad al considerarla parte de un grupo discriminado al que se unió al poco tiempo los consumidores de heroína por vía intravenosa ese fue el inicio en occidente de algo que en África subsahariana estaba extendiéndose en toda la sociedad, todos los ámbitos y sexos que muchos casos, como ahora, se trasmitía a las mujeres a partir del sexo con violencia, forzado, este prejuicio occidental dio un empujón a la enfermedad para que se expandiera globalmente. La sensación vivida en los primeros años, es una opinión personal que comparten más ciudadanos, fue que hasta que no hubo enfermos de SIDA entre los miembros de las familias más adineradas del planeta no hubo una inversión importante para ayudar a desarrollar de forma más rápida y ágil las investigaciones iniciadas en diferentes centros para conseguir los primeros tratamientos mixtos útiles, un poco tarde sinceramente por que la mayoría de los infectados en la década de los 80 no pudieron beneficiarse de los mismos y ya no digamos en África, oficialmente se considera que la han padecido 80.000.000 de personas de las que han fallecido por causas desencadenadas por el virus unos 40.000.000. El pico de fallecidos en occidente fue en 1995 en España se contabilizaron ese año 5.500 mientras en el mundo el número era de 810.000, en cambio el pico de muertes en el mundo fue en el 2004 2.000.000 mientras en España concretamente fueron 1.550. Esto quiere decir que mientras en occidente disminuía en nueve años 75% en el resto del mundo durante el mismo periodo de tiempo aumentó el 150%. Las cifras 2019: 690.000 en el mundo frente a los 350 en España (utilizo los números del estado Español por que son los que he encontrado y creo que deben ser proporcionales en toda Europa) después de estos números queda claro las pandemias se deben tratar globalmente con el propósito de proporcionar el tratamiento adecuado a todos los habitantes del planeta. Los afectados por esta enfermedad también sufren y han sufrido serofobia: discriminación y estigmatización de las personas que viven con el VIH, este rechazo social por desgracia mayoritario es además actualmente uno de los motores de la propagación impidiendo la prevención, la asistencia el tratamiento adecuado…´por miedo en muchos casos a ser marginado Cuantas familias han dado la espalda a sus enfermos, cuantos de ellos han tenido que recurrir a grupos de apoyo para sobrevivir o morir dignamente. En muchos ámbitos sociales continúan siendo los malos las ovejas negras De hecho muchas veces la gente inconscientemente utiliza la teoría de la interseccionalidad de forma discriminatoria junto con otros factores sociales que desprecian o ignoran o no desean visualizar o no forman parte de su estructura social como: la pobreza, el género, la etnia, la clase, la discapacidad, la orientación sexual… Nadie escogió padecer el SIDA, fue algo que se encontraron y de lo que no estaban informados, pero está claro que la sociedad tampoco está bien informada, aún ahora cualquier portador si lo reconoce públicamente puede sufrir graves problemas sociales o laborales en países democráticos del primer mundo motivados principalmente por la desinformación y la desidia de recibirla, además en 48 países hay restricciones de viaje por VIH, esta desinformación es aún mayor en África subsahariana, actualmente principal núcleo de infección. Como con otras cosas existe el día mundial del sida que se estableció en 1988, se crea la ONUSIDA en 1996 los picos de infección en todo el mundo fueron entre 1994 y 1999, los de fallecimientos en Occidente 1995, en el resto del mundo 2004, pues me imagino que debería y debe ser muy frustrante como enfermo observar que durante unos años la sociedad al ser consciente de un grave problema le dedica un día con toda la publicidad correspondiente para quedarse tranquila, pero no toda la inversión o ayuda pública y colectiva que realmente se necesita el resto de los 364 días. Tengo la sensación que la sociedad cuando recuerda a los fallecidos o a los portadores VIH lo primero de todo los etiqueta como enfermos contagiosos y luego los clasifica como personas. Ahora volvemos a sufrir una pandemia global, esperemos que la experiencia del SIDA abra los ojos para no repetir el comportamiento de los organismos internacionales y delos países del primer mundo, cuantos millones de muertos se podrían haber evitado en todo el mundo con una actuación responsable por parte ellos respecto ala pandemia del SIDA, como con el hambre o la accesibilidad del agua… pero estos últimos se encuentran en la distancia está claro no son considerados problemas globales ni «pandemias» al no tener la categoría de enfermedad. Existen supervivientes, acabo de hablar con un buen amigo Joan Pallares pintor que vive con el VHI desde hace 35 años es además hermano de Jaume otro gran amigo que falleció por el SIDA, en el caso de Joan y de sus hermanos todo vino provocado a partir de pertenecer aun a familia desestructurada, salieron en busca de una madre para encontrarse con el caballo y la morfina, en otros casos era la búsqueda de un padre o de la estabilidad emocional o el equilibrio o un sustento económico o la aceptación social de la identidad personal o en engaño o la seducción y se encontraron con el SIDA en su camino, no creo que ninguno culpe a nadie en concreto de su situación es algo que se encontraron, la mayoría entro en pánico al enterrarse y supongo que en una profunda introspección personal del sentido de la vida. Joan me explica que se mantiene vivo gracias a la familia que ha formado y a perdonarse a sí mismo a los agentes sociales y personas próximas de su entorno de aquella época, es un luchador nato y ha trasladado su fuerza a reivindicar la situación de emigración a los refugiados, otros seres marginados y segregados.
Como dice y copio: «Ahora cada día doy gracia ala vida por tener mi propia familia…no tóxica…con los problemas de cualquier familia. A partir del trabajo terapéutico contacté con el mundo espiritual… en el que sigo transitando y aumentando consciencia…junto con mi trabajo de reescribir mi vida…cualquiera puede hacerlo……buscar la libertad interior…fuera nos quitan…nos están quitando todo… la evolución … la revolución es interna …» También me he puesto en contacto con Patxi el hermano pequeño de Juan Carlos que falleció por lo mismo, no hablábamos creo que desde hace 15 años… Luego he recordado las tardes escuchando toda la música que me descubrieron Jaume y Juan Carlos. Lou Reed, David Bowie, Led Zeppelin, Iggy Pop, Pink Floyd…los paseos, las noches las fiestas los encuentros en la plaza…todos buenos recuerdos, fueron grandes amigos que se esforzaron en mantenerme alejado de sus hábitos solo puedo tener agradecimiento buen recuerdo de ellos como el de todas las personas que han fallecido y han transitado por mi vida. Soy feliz acordándome de ellos verlos por las calles, en la música, en los gestos de gente y también de hablar casi cada mes con Joan para mantenernos al día enviarnos fotos de cuadros, textos, chistes, música para intentar seguir sorprendernos un poco a diario.
Un homenaje a mi amigo Joan Pallares pintor mucha fuerza para seguir en lo tuyo y recuerdos de los mejores momentos pasados con todos: Juan Carlos, Jaime, Joan, Jaume, Angels, Mónica, Montse, María, Rafa, Nacho, Jordi, Alfonso, Gonzalo, Oso, Carlos, Alejandro, Pablo…
Me cuesta encontrar las palabras precisas que muestren en el imaginario lo que tu curiosa presencia me ha dado este día paseando.
Hemos quedado para orbitar partiendo de tu casa por las cuadriculadas calles de la ciudad pisando los “panot” de flor alineados.
Caminamos lentamente sin prisas, en cada cruce, nos miramos giramos o ampliamos la elipse de nuestras palabras, de las repeticiones, de nuestros silencios.
De vez en cuando bisas preguntas ya respuestas para colmar otro silencio siempre en busca de algo nuevo que te sorprenda, que nos acerque.
En esos lapsus del presente del pasado no te permites perder la sonrisa aunque te sientas atrapado primero en un misterio para que después vuelvas a la misma pregunta.
Porque el silencio es parte de nuestra vida como lo es el ruido, como lo es la voz y la música con ellos recordamos, por momentos, esas tardes y esas noches de correrías.
No sé hasta donde explicarte no sé hasta donde preguntarte no sé si te voy a herir intentando entender siento que lo percibes… silencio.
Vamos cerrando la elipse para despedirnos hasta no sabemos cuando, Lo hacemos en silencio Te noto cansado.
Pronto intentaremos volver a orbitar pisando los “panot” de flores alineados En busca de una nueva elipse Que acerque nuestras órbitas
Y me volverás a decir “Ya no estoy en vuestra órbita estoy en otra, pero la mas cercana, estoy en la luna”.
Amigo, haz un esfuerzo no te vayas a órbitas mas lejanas, pero, por lo que sea, si te vas a Marte o a Venus tus amigos ahí estaremos